Sagrado Corazón de Jesús de Gaxate, Pontevedra

El Sagrado Corazón de Jesús de Gaxate: una historia recuperada.

Entre la fe, el agua y la memoria de un antiguo rito.

En Gaxate, junto al río y frente a la que hoy conocemos como Villa Boutique 1880, se conserva un lugar cuya historia va mucho más allá de su valor artístico. El Sagrado Corazón de Jesús forma parte de la memoria de generaciones y de un paisaje en el que se entremezclan tradición popular, religiosidad y antiguas creencias vinculadas al agua.

 Corazón de jesús en gaxate. Obra de Alfonso Romero Mesa.

Azulejos del Sagrado Corazón de jesús en Gaxate.

El puente y un antiguo rito de fertilidad

Mucho antes de que el Sagrado Corazón presidiese este lugar, el puente de Gaxate estaba asociado, según la tradición oral, a un antiguo ritual de fertilidad.

Los ritos relacionados con la fecundidad, el agua y determinados lugares de la naturaleza tienen raíces muy antiguas. Galicia conserva algunos ejemplos conocidos, como el rito de las nueve olas de A Lanzada, al que tradicionalmente acudían mujeres que deseaban tener descendencia. El rito de Gaxate tenía sus propias características y estaba estrechamente vinculado al puente y al río.

Una condición era especialmente significativa: el puente debía tener un solo arco.

Firma de Alfonso Romero Mesa

Firma de Alfonso Romero Mesa.

La mujer que deseaba tener hijos acudía al lugar llevando una ofrenda, habitualmente algo de comida, y un balde sujeto a una cuerda. Desde lo alto del puente se hacía descender el balde hasta el río para recoger el agua.

La tradición recuerda también la presencia de un fuego. Su luz servía para llamar la atención de algún vecino que, al advertirlo, se acercaba hasta el puente y participaba en el rito. Con el agua recogida del río, la mujer se mojaba el cuerpo y realizaba su ofrenda.

Si posteriormente nacía un niño, aquel hombre o aquella mujer que había acudido al puente podía convertirse en padrino o madrina del recién nacido.

Entre las historias transmitidas en Gaxate se encuentra la de Honorata, una viuda procedente de Pontevedra que no había conseguido tener hijos. Según la memoria conservada en el lugar, después de llegar a Gaxate tuvo cinco.

Villa Honorata.

Villa Honorata.

En su memoria, José María Trigo González regaló Villa Honorata a su esposa y,poco después, mandó realizar el Sagrado Corazón de Jesús.

Aquí aparece otro elemento especialmente interesante de la tradición oral de Gaxate.

Aquilino Rosario contaba que José María Trigo hizo levantar el pequeño recinto del Sagrado Corazón pensando también en las personas que acudían al puente. De este modo dispondrían de un lugar donde resguardarse cuando el tiempo era adverso y, al mismo tiempo, podrían dirigir sus oraciones a Jesús.

La historia resulta particularmente reveladora porque muestra algo frecuente en la cultura popular: la convivencia, y en ocasiones la superposición, entre costumbres de origen muy antiguo y la religiosidad cristiana.

El agua, el puente y el viejo rito no desaparecieron necesariamente de la memoria colectiva. Junto a ellos apareció un nuevo espacio cristiano: una pequeña construcción presidida por el Sagrado Corazón de Jesús.

Para sus azulejos, José María Trigo recurrió a Alfonso Romero Mesa.

Alfonso Romero Mesa: de Madrid a Gaxate

Fotografía de Alfonso Romero Mesa en su taller en Madrid.

Alfonso Romero Mesa y su esposa.

Alfonso Romero Mesa nació en Montellano (Sevilla) en 1882 y murió en Madrid en 1940. Pintor y ceramista, desarrolló una parte importante de su actividad artística en Madrid durante las primeras décadas del siglo XX. Su taller estuvo situado en el número 9 de la calle del Rollo.

Su obra cerámica puede encontrarse en algunos establecimientos y edificios históricos de Madrid y aparece vinculada a lugares tan conocidos como Las Ventas, Villa Rosa, Bodegas Rosell, La Ardosa o Los Gabrieles.

Y aquí aparece una de las circunstancias más interesantes del Sagrado Corazón de Gaxate.

Hasta el momento, en la documentación y catálogos que hemos podido consultar no hemos localizado otra obra de Alfonso Romero Mesa catalogada en Galicia.

Si futuras investigaciones confirman este extremo, los azulejos del Sagrado Corazón adquirirían una relevancia patrimonial todavía mayor: podrían constituir un testimonio excepcional de la presencia de la obra de Romero Mesa en Galicia.

¿Cómo llegó un encargo realizado en un pequeño lugar de Pontevedra hasta el taller madrileño de uno de los ceramistas más destacados de aquel momento? ¿Existió alguna relación personal o profesional entre José María Trigo González y Romero Mesa? ¿Realizó el artista otros trabajos para Galicia que todavía permanecen sin identificar?

Por ahora no tenemos respuesta para todas estas preguntas.

Pero sí conservamos algo mucho más importante: la obra.

Una obra que permaneció durante décadas junto al puente de Gaxate y que hoy abre una nueva línea de investigación sobre la producción y dispersión geográfica de Alfonso Romero Mesa.

Una historia recuperada

El paso del tiempo fue dejando su huella sobre el monumento y sus azulejos.

En 2025 comenzó un proyecto para recuperar el Sagrado Corazón y devolverle la dignidad que merecía. No fue únicamente una intervención material. La restauración acabó convirtiéndose en un proyecto compartido.

Pedro Cavadas y su familia, junto con Luis de Forzáns, colaboraron con su trabajo y maestría en la rehabilitación. A ellos se sumaron vecinos de distintos lugares de la comarca, que realizaron sus aportaciones para hacer posible la recuperación.

En julio de 2026, después de meses de trabajo, la restauración quedó terminada.

El Sagrado Corazón volvía así a mostrarse recuperado junto al puente y al río que forman parte de su historia.

Pero quizá lo más importante de esta restauración no sea solamente haber conservado unos azulejos o recuperado un monumento. Es haber conservado una historia.

La de José María Trigo González y Alfonso Romero Mesa. La de Honorata. La de aquellas mujeres que acudían al río con una esperanza. La de quienes, al ver un fuego junto al puente, se acercaban sin saber que podían acabar convirtiéndose en padrinos o madrinas.

Y también la de quienes, más de un siglo después, decidieron que aquella memoria no debía desaparecer.

Porque restaurar el patrimonio de Gaxate no consiste únicamente en conservar piedras, cerámica o imágenes.

Consiste en conseguir que sus historias puedan seguir siendo contadas.

Porque alojarse aquí también es descubrir Gaxate: El valle, sus villas, sus casas, su río, sus personajes y las historias que han pasado de generación en generación.

Deja un comentario

+34 600 51 03 09

info@hotelboutique1880.com

+ 34 600 51 03 09